Naturaleza

Cinctorres ofrece al visitante unos espectaculares paisajes y vistas. El paraje natural de la Rambla 

Celumbres, con el cañón formado entre la roca marrón y la roca roja, que el botánico Cabanilles describió así:

“El fondo es un abismo que se oscurece por la multitud de pinos y de arbustos: todo cubierto de plantas y de flores puede el naturalista librarse a su examen sin riesgo que le interrumpan los hombres: algún pastor será tal vez el que se descubra en aquella soledad; nunca penetró el sol en muchos lugares de esta cama, y el cielo que desde ellos se descubre es muy limitado. Con dificultad se puede ver desde el fondo, ni menos calcular la altura de los muros, en los cuales se notan moles descarnadas que amenazan ruina, y gruesos árboles inclinados, para encontrarse su raíces a descubierto...”.
En este paraje abundan la cabra hispánica y el buitre 

Leonado y es muy rico, tal como hizo notar el propio Cabanilles, en plantas endémicas.
No lejos de allí, las Cuevas del Boalar son una muestra de paisaje kárstico, con sus estalactitas y estalagmitas.
Varios senderos, convenientemente señalizadas, permiten recorrer todo el término para contemplar estos paisajes y detenerse para conocer las diversas ermitas que jalonan todo el término municipal, la Torreta de los Moros, las masías y casetas de campo, las antiguas norias, o contemplar la riqueza de la avifauna desde los observatorios que a tal efecto han sido instalados.